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como purgar radiadores

Cómo purgar radiadores

Tabla de contenidos

Purgar un radiador consiste en eliminar el aire atrapado dentro del circuito de calefacción abriendo la válvula de purga hasta que salga únicamente agua.

Ese aire acumulado impide que el agua caliente circule con normalidad, reduce la eficiencia del sistema y dispara el consumo energético.

Si alguno de tus radiadores calienta mal, emite ruidos de gorgoteo o tarda demasiado en alcanzar la temperatura deseada, En EPM Fontanería contamos cómo purgar radiadores te permitirá resolver el problema en minutos.

 

Por qué se acumula aire en los radiadores

Antes de pasar al proceso, conviene entender el origen del problema. El aire entra y se genera en el circuito por tres vías principales:

  • Disolución y evaporación del agua: a medida que el agua se calienta, los gases disueltos (oxígeno y nitrógeno) se liberan y forman bolsas de aire en la parte alta de los radiadores.
  • Paradas prolongadas del sistema: cuando la calefacción permanece apagada durante meses (primavera y verano), las microfugas y la contracción-dilatación de juntas permiten la entrada de aire.
  • Trabajos de mantenimiento o reparaciones: cualquier intervención que implique abrir el circuito —cambiar una válvula, sustituir un radiador, reparar una tubería— introduce aire inevitablemente.

Además, el oxígeno atrapado favorece la corrosión interna de tuberías y cuerpos de radiador.

El Reglamento de Instalaciones Térmicas en Edificios (RITE) recoge la obligación de mantener las instalaciones en condiciones óptimas de estanqueidad, lo que incluye eliminar periódicamente el aire del circuito.

 

5 señales de que tus radiadores necesitan una purga

No hace falta esperar a que el radiador deje de calentar por completo. Estas señales te avisan antes:

  1. Zona superior fría: el test más rápido. Enciende la calefacción, espera 15 minutos y toca la parte alta del radiador. Si está fría mientras la parte inferior quema, hay aire.
  2. Ruidos de gorgoteo o burbujeo: las bolsas de aire vibran al paso del agua y producen sonidos característicos, especialmente al encender o apagar el sistema.
  3. Calentamiento desigual entre estancias: unos radiadores funcionan bien y otros apenas templan, pese a tener las válvulas abiertas.
  4. La caldera arranca y para con frecuencia: el aire genera resistencia hidráulica y provoca paradas de seguridad o ciclos cortos.
  5. Presión de la caldera por debajo de 1 bar: si el manómetro marca menos de 1 bar en frío, el circuito ha perdido agua o tiene aire en exceso.

 

Cuándo purgar los radiadores

Te recomendamos purgar al menos una vez al año, idealmente a principios de otoño, justo antes de encender la calefacción por primera vez.

En instalaciones con más de 15 años de antigüedad o que presenten problemas de corrosión, conviene repetir la purga a mitad de temporada.

También es necesario purgar después de:

  • Cualquier reparación o sustitución de componentes del circuito.
  • Un corte prolongado del suministro de agua o electricidad.
  • Períodos largos con la calefacción apagada (por ejemplo, tras las vacaciones de verano).

 

Herramientas necesarias

El material es mínimo y se encuentra en cualquier ferretería:

  • Llave de purga: pequeña llave cuadrada o de mariposa que encaja en la válvula purgadora. Si no la tienes, un destornillador plano o incluso una moneda pueden servir en purgadores de ranura.
  • Recipiente pequeño: un vaso, taza o cuenco para recoger el agua que sale.
  • Trapo o toalla: para proteger el suelo y secar salpicaduras.
  • Guantes finos (opcional): el agua puede salir tibia o con restos de óxido que manchan.

 

Cómo purgar radiadores: paso a paso

Sigue estos pasos en orden y completa el purgado de todos los radiadores en una sola sesión. El proceso total suele llevar entre 30 y 60 minutos para una vivienda media.

1. Apaga la calefacción

Desconecta la caldera o, si tienes termostato, bájalo al mínimo. Purgar con la calefacción en marcha puede introducir más aire en el circuito, ya que la bomba circuladora mueve el agua a presión. Espera entre 30 y 60 minutos a que los radiadores se enfríen y el agua esté en reposo.

2. Determina el orden de purgado

La regla de oro: empieza por el radiador más cercano a la caldera y termina por el más alejado. En viviendas de varias plantas, purga primero los de la planta inferior y sube progresivamente. Esto evita que el aire desplazado de un radiador se desplace hacia otro ya purgado.

3. Abre la válvula de purga

Localiza el purgador: está en la esquina superior del radiador, en el extremo opuesto a la válvula termostática. Coloca el recipiente justo debajo, introduce la llave de purga y gira en sentido antihorario, muy despacio, apenas un cuarto de vuelta. Escucharás un siseo: es el aire saliendo.

4. Espera a que salga solo agua

Mantén la válvula abierta mientras salga aire (el siseo continúa) o una mezcla de aire y agua a golpes. Cuando el chorro sea un hilo continuo y constante de agua, sin burbujas, cierra la válvula girando en sentido horario. No aprietes en exceso; basta con un cierre firme pero suave para no dañar la junta.

La cantidad de agua que sale suele ser pequeña: entre 50 y 150 ml por radiador. Si el agua tiene un color oscuro o rojizo, indica la presencia de óxido y sedimentos. Esto es normal en circuitos antiguos, pero si ocurre de forma recurrente, considera un lavado profesional del circuito.

5. Repite en cada radiador

Avanza al siguiente radiador respetando el orden establecido y repite el proceso. No te saltes ninguno, aunque aparentemente funcione bien: pueden tener pequeñas bolsas de aire que aún no causan síntomas evidentes.

6. Revisa y ajusta la presión de la caldera

Tras purgar todos los radiadores, ve al manómetro de la caldera. La presión correcta en frío debe situarse entre 1,0 y 1,5 bar (los fabricantes como Vaillant o Saunier Duval lo especifican en sus manuales de usuario). Si ha bajado por debajo de 1 bar:

  1. Localiza la llave de llenado (normalmente debajo de la caldera, con forma de grifo o palomilla).
  2. Ábrela lentamente y observa el manómetro.
  3. Cuando la aguja alcance 1,2-1,5 bar, cierra la llave.
  4. No superes 2 bar en frío: al encender, la presión subirá con la temperatura y podría activar la válvula de seguridad.

7. Enciende la calefacción y comprueba

Pon la caldera en marcha y, pasados 20-30 minutos, toca los radiadores. Deben calentar de forma uniforme de abajo a arriba. Si alguno sigue presentando una zona fría en la parte superior, repite la purga solo en ese radiador.

 

Purgador manual vs. purgador automático

Existe una alternativa al proceso manual: los purgadores automáticos. Se trata de pequeñas válvulas con un mecanismo de flotador interno que expulsa el aire de forma continua sin intervención humana.

CaracterísticaPurgador manualPurgador automático
Intervención del usuarioNecesaria (al menos 1 vez/año)Ninguna en condiciones normales
Coste unitario1-3 €5-15 €
Riesgo de falloMuy bajoMedio (el mecanismo puede calcificarse)
MantenimientoSolo limpieza exteriorRevisión anual del flotador y la junta
Ideal paraInstalaciones accesiblesRadiadores en altura, instalaciones donde se forma mucho aire

Aconsejamos instalar purgadores automáticos en los puntos más altos del circuito (último radiador de la última planta) y mantener purgadores manuales en el resto. Incluso con purgadores automáticos, conviene verificar una vez al año que no se hayan bloqueado por cal o sedimentos.

 

Errores frecuentes al purgar radiadores (y cómo evitarlos)

Purgar con la calefacción encendida

La bomba circuladora en funcionamiento mueve burbujas de aire por todo el circuito, dificultando su expulsión y pudiendo introducir más aire. Siempre apaga y espera.

Abrir el purgador en exceso

Un cuarto de vuelta basta. Si abres demasiado, el agua sale a presión, mojas el suelo y puedes perder más agua de la necesaria, bajando la presión del sistema.

Olvidar comprobar la presión después

Cada purga libera una pequeña cantidad de agua. La acumulación de varias purgas sin rellenar puede dejar la presión por debajo del mínimo y provocar que la caldera entre en modo de error.

No respetar el orden de purgado

Purgar al azar puede empujar bolsas de aire de un radiador a otro y obligarte a repetir el proceso varias veces.

Apretar la válvula con fuerza excesiva al cerrar

Las juntas del purgador son frágiles. Un apriete excesivo las deforma y genera una fuga lenta que solo se detecta cuando aparece una mancha de humedad en la pared.

Ignorar el agua oscura o con sedimentos

Si sale agua muy negra o con partículas sólidas de forma reiterada, el circuito tiene un problema de corrosión interna que no se resuelve solo con purgas. Necesita un lavado químico o mecánico profesional.

 

Tabla de diagnóstico rápido

SíntomaCausa probableAcción recomendada
Parte superior del radiador fríaBolsa de airePurgar el radiador
Radiador completamente fríoVálvula termostática cerrada o atascadaVerificar posición de la válvula; desbloquear el vástago
Ruidos de gorgoteoAire en el circuitoPurgar; si persiste, revisar bomba circuladora
Presión de caldera cae tras purgarPérdida de agua durante la purgaRellenar con la llave de llenado hasta 1,2-1,5 bar
Presión cae sin haber purgadoFuga en el circuitoInspección profesional de juntas y tuberías
Agua muy oscura al purgarCorrosión interna / lodosLavado profesional del circuito (power flush)
Radiador caliente abajo y tibio arriba tras purgarBolsa de aire residualRepetir purga; verificar purgador automático
Todos los radiadores tibios sin potenciaBomba circuladora en velocidad baja o averiadaRevisión técnica de la bomba

 

Qué hacer si el radiador sigue sin calentar después de purgar

Si tras purgar correctamente un radiador sigue frío o tibio, el problema va más allá del aire atrapado. Las causas más habituales:

  • Válvula termostática bloqueada: el vástago interno se queda pegado en posición cerrada. Retira el cabezal termostático y, con cuidado, presiona y suelta el vástago varias veces con unos alicates hasta que se mueva libremente.
  • Acumulación de lodos y sedimentos: los óxidos forman una capa de barro en la parte inferior del radiador que bloquea la circulación. Requiere un power flush profesional.
  • Desequilibrio hidráulico: algunos radiadores acaparan todo el caudal y otros quedan infraalimentados. La solución es el equilibrado del circuito, ajustando las llaves de paso de retorno (detentores) para distribuir el caudal de forma equitativa.
  • Bomba circuladora defectuosa: si ningún radiador alcanza temperatura normal y la caldera funciona, la bomba puede estar averiada o en una velocidad inadecuada. Este diagnóstico requiere un técnico cualificado.

 

Purga en calefacción centralizada vs. individual

En sistemas de calefacción individual, tú controlas todo el proceso: caldera, circuito y radiadores. Pero en edificios con calefacción central, el procedimiento varía:

  • Puedes purgar tus propios radiadores sin problema, ya que la válvula de purga es accesible desde la vivienda.
  • Sin embargo, no puedes rellenar el circuito por tu cuenta. Si tras la purga la presión general del sistema baja, debes avisar al administrador de la finca o al servicio de mantenimiento del edificio.
  • Coordina la purga con otros vecinos al inicio de la temporada para que el sistema se equilibre correctamente en toda la instalación.
  • La normativa de comunidades de propietarios establece que el mantenimiento del circuito general es responsabilidad de la comunidad, mientras que los emisores (radiadores) dentro de la vivienda son responsabilidad del propietario.

 

Cuánto puedes ahorrar purgando los radiadores

Un sistema con aire acumulado pierde eficiencia porque la caldera trabaja más tiempo para compensar la falta de calor en los radiadores.

Para un hogar medio español con un gasto anual en calefacción de entre 800 € y 1.200 € (según estimaciones del sector energético para 2025-2026), eso se traduce en un ahorro potencial de 80 € a 180 € al año, simplemente por eliminar el aire del circuito y mantener la presión correcta.

Teniendo en cuenta que el proceso es gratuito y lleva menos de una hora, la relación esfuerzo-beneficio es extraordinaria.

 

Cuándo NO debes purgar tú y llamar a un profesional

El purgado de radiadores es una tarea doméstica segura y sencilla en la inmensa mayoría de los casos. Pero hay situaciones donde la intervención profesional es necesaria:

  • Detectas una fuga activa en una tubería, junta o válvula.
  • La presión de la caldera cae constantemente sin motivo aparente, incluso después de rellenar.
  • El agua sale muy negra y con olor en varios radiadores, indicando corrosión severa del circuito.
  • Escuchas un golpeteo fuerte y rítmico (golpe de ariete), que puede indicar un problema en la bomba o las válvulas.
  • Tienes una caldera antigua sin manómetro visible o la llave de llenado no funciona.

En estos casos, contacta con los profesionales de EPM Fontanería. Nuestra experiencia indica que un diagnóstico temprano evita averías que pueden superar los 500 € en reparación de circuitos corroídos.

 

Contacta con EPM Fontanería

Ahora que ya sabes cómo purgar un radiador, descubre nuestros servicios de fontanería en Asturias, que te permitirán solucionar los problemas que presenta la instalación de tu vivienda.

También cubrimos las siguientes zonas:

 

Preguntas frecuentes

¿Cómo purgar radiadores antiguos?

El proceso es el mismo que en radiadores modernos, pero con dos precauciones: los purgadores de radiadores antiguos (especialmente los de hierro fundido) pueden estar calcificados o muy duros. Aplica unas gotas de lubricante tipo WD-40 en la válvula de purga 15 minutos antes y gira con cuidado para no romper la junta. Si el purgador está tan deteriorado que no cierra bien, sustitúyelo por uno nuevo estándar (cuestan entre 1 y 3 €). En radiadores muy antiguos sin purgador visible, la purga se hace aflojando ligeramente el tapón superior con una llave inglesa, pero esto requiere más precaución y es recomendable dejarlo en manos de un profesional.

¿Cómo purgar radiadores de agua?

Los radiadores de agua (caliente) son el tipo más común en calefacción doméstica. Para purgarlos, apaga la caldera y espera a que se enfríen. Localiza la válvula de purga en la esquina superior del radiador, coloca un recipiente debajo y abre con la llave de purga un cuarto de vuelta en sentido antihorario. Deja salir el aire hasta que fluya solo agua de forma continua, sin burbujas. Cierra la válvula sin apretar en exceso. Después, comprueba que la presión de la caldera esté entre 1,0 y 1,5 bar en frío y rellena si es necesario.

¿Cómo purgar radiadores automáticos?

Los radiadores con purgador automático expulsan el aire de forma autónoma mediante un mecanismo de flotador interno. En teoría no requieren purga manual, pero en la práctica el flotador puede bloquearse por cal o sedimentos. Para verificar su funcionamiento, desenrosca la tapa superior del purgador automático y comprueba que el flotador se mueve libremente. Si detectas cal, sumérgelo en vinagre durante unas horas o sustitúyelo. Además, revisa una vez al año que no gotee: un purgador automático que pierde agua continuamente indica que el mecanismo está dañado y necesita reemplazo.

¿Cómo purgar radiadores de calefacción central?

En calefacción central puedes purgar los radiadores de tu vivienda exactamente igual que en un sistema individual: apaga tus radiadores con la válvula termostática, espera a que se enfríen y abre la válvula de purga hasta que salga solo agua. La diferencia principal es que tú no puedes rellenar el circuito general del edificio. Si tras la purga notas que tus radiadores no alcanzan la temperatura adecuada o que la presión general ha bajado, avisa al administrador de la finca o al servicio de mantenimiento para que rellene el circuito comunitario.

¿Cómo purgar radiadores de gas?

La expresión ‘radiadores de gas’ suele referirse a radiadores que forman parte de un sistema de calefacción alimentado por una caldera de gas (natural o propano). El proceso de purga es idéntico al de cualquier radiador de agua caliente: se actúa sobre la válvula de purga del radiador, no sobre la caldera de gas. Apaga la caldera, espera a que se enfríen, purga cada radiador empezando por el más cercano a la caldera y verifica la presión del circuito después. La caldera de gas en sí no se purga; lo que se purga es el circuito hidráulico de agua que alimenta los radiadores.

Imagen de Eloy Mier
Eloy Mier